¡Ame y Bendiga en Voz Alta!

Extraiga sus palabras como si excavara

en busca de diamantes y oro.

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus

mandamientos se deleita en gran manera.

-Salmo 112:1

 You Can Have a Supernatural Powerful Marriage!

            Alborotamos, argumentamos, nos quejamos y expresamos rabia en voz alta, ¡y en frente de nuestros hijos! Muchas parejas que he aconsejado reconocen que después de una discusión, durante muchos días e incluso semanas, pueden mantenerse en silencio, con remordimiento e ira absoluta. La intimidad en momentos de disputas y desacuerdos está totalmente descartada. Uno duerme en la cama y el otro en el sofá o en el dormitorio de huéspedes. Ese ambiente maligno, cuando se convierte en un hábito, es generalmente seguido por la palabra divorcio. Se nos informa que uno de cada dos matrimonios termina en divorcio.1 Ese es el caso de su vecino y mi vecino.

 

            ¿Es esta una situación común entre muchas parejas cristianas? La respuesta es afirmativa y demasiado frecuente. ¡Maldecimos en voz alta en vez de amar en el mismo tono!  Nuestras palabras y nuestros pensamientos producen vida o muerte. ¡Nosotros elegimos! Dios nos dio la libertad para elegir el bien o el mal, la paz o la preocupación, el contentamiento o la depresión, la sanidad o la enfermedad, el orden o el desorden, la riqueza o la pobreza, el conocimiento o el analfabetismo y la vida o la muerte. Eso depende de nosotros.

 

La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la

ama comerá de sus frutos.

                                                                       –Proverbios 18:21

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¿CÓMO AMAMOS EN VOZ ALTA?

·        Al sonreír y tener buen sexo.

·        Al besarnos y abrazarnos tiernamente.

·        Mostrándonos bondad y sirviéndonos unos a otros.

·        Asistiendo a la iglesia y orando juntos.

·        Jugando y sorprendiéndonos unos a otros.

·        Escuchando buena música y asistiendo a espectáculos juntos.

·        Al decirnos: “Te amo”, a menudo y sorprendiéndonos mutuamente.

·        Al no criticarnos ni avergonzarnos unos a otros.

·        Al escucharnos y comunicarnos unos a otros.

·        Aceptándonos y complaciéndonos entre ambos.

·        Al decir: “Lo siento” y perdonarnos mutuamente.

·        Amándonos unos a otros en silencio ¡y en voz alta!

·        Al no dormir enojados.

·        No tomando las discusiones como algo personal.

·        No acusándonos unos a otros.

·        No ocultándonos nada.

·        No mintiéndonos el uno al otro.

·        Al encontrar siempre algo que admirar.

·        ¡Amándonos y bendiciéndonos en voz alta!

·        Al salir de compras, comer y limpiar la casa juntos.

·        Planeando unas vacaciones juntos.

·        Orando juntos por nuestros hijos.

·        Caminando y conduciendo juntos.

·        Tratando con nuestras pequeñas cosas favoritas.

·        Bañándonos y masajeándonos el uno al otro a menudo.

·        Pronunciando bendiciones para romper maldiciones.

·        ¡Amándonos en voz alta!

 

            Amar en voz alta e incondicionalmente requiere sacrificio y tanto una actitud como una disposición a querer hacerlo. Todos podemos hacerlo, si lo intentamos.

 

Satanás, Mi Matrimonio No Es Tuyo, pag. 70-80. Por Dra. Iris Delgado

 

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