¿Está tu Matrimonio al Borde del Divorcio?

Mensaje de una esposa desesperada:

Is the Enemy Loose in Your Life?

Iris, estoy teniendo pensamientos abrumadores que no amo a mi esposo. Yo sé que Dios odia el divorcio. Yo sé que está mal. Pero los sentimientos son aplastantes. Mi esposo es un hombre bueno. El no merece esto, ni tampoco mis dos hijos preciosos. Ellos jamás entenderían esto porque mi esposo y yo nunca peleamos. Parte del problema es la comunicación. Yo siempre he reprimido mis sentimientos. Ahora es que finalmente estoy aprendiendo a expresarme y decir lo que necesito. Yo sé que los sentimientos son muy caprichosos y no se puede confiar en ellos. Sé que si cedo a ellos el enemigo habrá logrado su plan. Yo no quiero ceder a estos sentimientos pero parte de mí sí quiere, solo para tener un poco de paz. Yo sé que parte de esto es una batalla espiritual. El problema es que le creo al diablo más de lo que le creo a Dios. ¡Es un lugar triste para estar! Hace mucho tiempo, compré tu libro, Satanás, ¡Mi Matrimonio no es Tuyo! Estoy a punto de leerlo nuevamente. Si hay solo una cosa a la que me pueda aferrar, una escritura, ¿puedes por favor guiarme a ella? Tu consejo sería muy apreciado.

Mi Respuesta:

Querida María, el hecho de que estés buscando mi ayuda me deja saber que Dios se interesa mucho por ti y por tu familia. El enemigo está librando una guerra fuerte en contra de ti. Un espíritu diferente ha entrado deslizado, ya sea por palabras dichas a ti, o por ti, o por algo que has permitido entrar en tu mente. Por favor, haz un inventario de las cosas que hicieron comenzar estos sentimientos. Si en verdad es una falta de comunicación, entonces siéntate con tu esposo y comienza a comunicarle tus sentimientos, sin condenar ni acusar. Comienza a hacer algunas de las cosas que recomiendo en mi libro sobre el matrimonio.  Estas cosas realmente funcionan. Y pídele al Espíritu Santo que te ayude a convertirte en una esposa y madre amorosa y cuidadosa. Por favor, no pienses que te estoy atacando, pero muchas veces, para resolver un problema, tenemos que comenzar con nosotros mismos.  Satanás desea destruir tu matrimonio y tus hijos. Si tú lo permites, tu segunda situación será mucho peor que la primera.  Créeme – Satanás no desea bendecirte con un matrimonio mejor con otra pareja.

¿Por qué Dios odia el divorcio?

Si miras a la escritura en Malaquías 2:16 (NVI), donde Dios dice, “Yo aborrezco el divorcio”, mientras continuas leyendo, vas a notar que Él da la razón: “al que cubre de violencia sus vestiduras.”  El divorcio lanza una maldición que es transmitida a tus hijos y a los hijos de tus hijos.  El divorcio lanza violencia, crueldad, odio, falta de perdón, pensamientos suicidas, pesadillas, venganza, desobediencia, vergüenza, inferioridad, rechazo, condenación, y muchas, muchas otras emociones negativas.  Todo esto y aun más afectan a millones de hijos del divorcio, así como al cónyuge afectado.

Yo recientemente entré a una casa embargada en venta. Cuando entré en lo que antes fuera la habitación de un niño, me afligí cuando comencé a leer las frases sensitivas escritas por todas las paredes: “Tu destruiste nuestras vidas; tú nos abandonaste, ¿porqué te fuiste? Por favor regresa, ¿qué le pasó a nuestra familia feliz? ¡Te odio!”

María, por favor, no permitas que el enemigo te ciegue. Consigue ayuda. Busca una compañera en oración en la iglesia que ore contigo (una sierva de Dios madura).

Lo que sea que estás haciendo para infundir el deseo del divorcio, ¡deja de hacerlo! Encuentra las maneras de cambiar tu situación con gozo y paz. Envuelve a tus hijos. Planifica algunas actividades divertidas con tu esposo. Pídele a Dios que te perdone y te limpie de todo espíritu inmundo. Cúbrete con la sangre de Jesús y pídele a tu esposo que ore por ti.

Comienza a admirar – es contagioso. Tu esposo lo va a notar. Muchas veces, un esposo poco demostrativo y poco comunicativo, puede que nunca haya tenido una situación realmente amorosa en el hogar. Dios te dará la sabiduría que necesitas para ayudarlo a acercarse más. Pero, quita la idea del divorcio de tu mente.

Oración: Padre Dios, oro que Tú le des a María y a su esposo sabiduría para ver como el enemigo busca destruir su familia. Dales fuerza para mantenerse firmes y entendimiento para tomar sabias decisiones. Abrázalos con Tu amor. Abre sus ojos espirituales y acércalos el uno al otro.

En el nombre de Jesús, reprendo al diablo, que no pueda destruir este hogar. Libero la bendición de Dios en sus vidas. Gracias, Dios Padre, por tu gran misericordia con esta familia. En el nombre de Jesús, ¡amén!

Si estás leyendo este blog y tu matrimonio está lentamente deslizándose por el mal camino, por favor toma este consejo para ti personalmente. Haz un inventario personal de tu corazón y los pensamientos que entran y salen de tu mente. “Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de la vida,” Prov. 4:23 (RVC).

El espíritu de lujuria ha invadido nuestra atmosfera como un feroz maremoto desenfrenado. Es muy difícil no ser confrontado por este espíritu diariamente; ya sea por la radio, las noticias, la industria del entretenimiento, la farándula, la industria de la moda, o los sitios de pornografía en el internet, fácilmente disponibles para niños hasta ancianos. 

Todos tenemos que tomar una decisión, o somos casados o somos solteros. Dios nos creó para ser adoradores. Todo el mundo adora, ya sea al único Dios Verdadero, o a otros dioses. Cuando adoramos a Dios todos los días con nuestras oraciones, cánticos y declaraciones, abrimos nuestro corazón para recibir paz, sanidad y dirección divina. 

Para detener al espíritu de lujuria, que no invada nuestras almas, debemos reparar las paredes dañadas y montar un sistema de seguridad. Debemos rechazar el aceptar veneno en nuestras mentes. No será suficiente leer buenos libros, pedir oración y hacer un devocional diario. Tiene que haber un genuino compromiso de cerrar toda puerta del corazón y toda ventana de los ojos a las cosas que traen tentación lujuriosa con cualquier persona o cosa, ya sea real o imaginaria. 

La tentación se arrastrará por encima de toda persona que albergue el pecado en su alma. Cuando el alma  está rendida a Cristo y la mente está renovada por la Palabra, el espíritu de tentación no será un problema. 

Si tu matrimonio necesita ayuda, no esperes. Haz algo al respecto inmediatamente. Te recomiendo que hagas las siguientes tres cosas:

1)   Arrepiéntete.

2)   Sométete a Dios.

3)   Perdona.

Di las siguientes tres cosas a tu cónyuge:

1)   Lo siento.

2)   Te amo.

3)   Olvidemos el pasado y comencemos una nueva página, con la ayuda de Dios.

También te recomiendo mis libros. Están llenos de experiencia, buenos consejos, ideas probadas y asesoramientos que reforzarán tu hombre interior y ayudarán a tu matrimonio y a tu vida personal.

No renuncies a tu matrimonio.  Confía en Dios. 

Por Dra. Iris Delgado

Autora: Satanás, ¡Mis Hijos no son Tuyos!; Satanás, ¡Mi Matrimonio no es Tuyo!; Satanás, ¡Mi Milagro no es Tuyo!; Satanás, ¡Mis Promesas no son Tuyas!; Satanás, ¡Mi Familia no es Tuya!; Destruya las Obras del Enemigo.

Sitio Web: www.crownedwithpurpose.com

Email: driris@crownedwithpurpose.com

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